— BOLETÍN DE NOTICIAS —

Marzo 2014. Num 100

Educar, sin fronteras de espacio y edad

En un tiempo donde las cuestiones educativas han recobrado actualidad avivadas, entre otros motivos, por los resultados de las evaluaciones internacionales que periódicamente devuelven a distintos países una imagen no siempre deseable de su rendimiento, aunque quizás sí esperada; e, igualmente, por los debates sobre el sentido, propuestas y efectos de las reformas de los sistemas educativos imprescindibles para superar los errores identificados, conviene difundir y poner en valor la labor educativa que se desarrolla e impulsa desde la Fundación Focus-Abengoa. De acuerdo con la finalidad de promover la cultura que forma parte de su esencia, me detendré en el compromiso con la educación puesto de manifiesto en las numerosas iniciativas que lidera en ese campo.

Navegar por su web siguiendo la pauta de los enlaces, nos conduce a páginas informativas sobre las múltiples actividades e intervenciones formativas que promueve. De carácter directamente artístico, las visitas-taller didácticas a las exposiciones y al edificio patrimonio del barroco español, ofrecidas a estudiantes de primaria, secundaria, bachillerato y formación profesional. Las visitas guiadas, para familias, a las exposiciones temporales y permanentes. Una y otras preparadas con el trabajo previo en unos motivadores cuadernos didácticos que despiertan el interés por conocer las obras y después, cuando las contemplan, sentir la cercanía de lo imaginado. Con esta misma orientación didáctica ofrece a esos mismos públicos, audiciones de órgano en las que aprenden la historia y características de ese instrumento musical y escuchan la interpretación de distintos estilos de música.

La diversidad de proyectos educativos y culturales de la Fundación Focus-Abengoa llegan a numerosos países y ambientes con la finalidad de responder a las circunstancias y características socioculturales de cada contexto. En todas ellas se implica a jóvenes con voluntad de colaborar, a través de un programa de voluntariado que amplía el arco de edad de quienes pueden aprovecharse de los beneficios que esas actuaciones reportan.

Otro servicio cultural y educativo privilegiado son las sesiones que dan la oportunidad de acceder a los fondos y al funcionamiento de la Biblioteca del Barroco.

Supone aproximarse a una época lejana a través de los libros que son testimonio de su existencia y de las manifestaciones de su legado, o bien que la describen con la perspectiva que aporta observarla desde la distancia; una oportunidad de experimentar la escondida conexión con el rastro de las propias raíces, las que explican mucho de lo que somos y algo de lo ya abandonado.

Es destacable también la educación histórico-paisajística, arqueológica, tecnológica y ambiental que se promueve a través del Campus Focus-Abengoa, con objetivos precisos para Secundaria y para Bachillerato, relacionados con el paisaje y sus cambios a lo largo de la historia, con la importancia de generar energías limpias, con las tecnologías que captan y transforman la energía solar. Un programa que se propone crear conciencia del deber de cuidar el medio ambiente, proteger la naturaleza, defender un progreso sostenible.

Una parte del compromiso social de la Fundación se pone de manifiesto en el apoyo al estudio con diferentes tipos de premios y de ayudas de convocatoria anual. Premios de fin de estudios que reconocen la excelencia del rendimiento académico; Ayudas a la ampliación de estudios para alumnado procedente de formación profesional, para realizar otros nuevos en el extranjero, para aprender un idioma o para hacer prácticas profesionales en empresas líderes en desarrollo sostenible. Se impulsa de forma excelente la investigación y se premian tesis doctorales y proyectos de calidad e interés para el entorno socioeconómico y profesional en que se emprenden.

Se concreta de manera especial ese compromiso en el reconocimiento premiado de la participación de la plantilla en cursos y cualificaciones que impulsan el desarrollo profesional y mejoran el desempeño del trabajo, adquiriendo nuevas competencias, ganando flexibilidad, incorporando buenas prácticas y cultivando actitudes innovadoras en una sociedad que necesita transferencia de conocimiento. Invertir, potenciar y reconocer la formación del personal laboral de todos los niveles de la organización y de sus familias directas, es el mejor modo de multiplicar el crecimiento personal y la eficacia corporativa en Abengoa y sus Sociedades filiales.

El convencimiento que transmite esta institución afirmando que «las organizaciones deben incrementar su nivel y excelencia a través de la formación, entrenamiento y desarrollo de su gente», es la mejor garantía del servicio educativo que dispensa, del factor dinamizador que introduce en países de cuatro continentes y del papel que está jugando en la sociedad del conocimiento.

Consuelo Flecha
Universidad de Sevilla

El Campus Focus-Abengoa y la educación en valores del patrimonio ambiental

En octubre de 2011 dieron comienzo las visitas escolares al Campus Focus-Abengoa ubicado en una parte rehabilitada del cortijo de Casa Quemada (Sanlúcar la Mayor). Este proyecto fue pionero para la Fundación al materializar una sede en la que desarrollar actividades propias fuera de su sede central del Hospital de los Venerables, donde ha desplegado sus programas educativos y expositivos desde que comenzara su andadura en 1982.

El Campus Focus-Abengoa es el ámbito donde se ofrece al gran público el resultado y las propuestas reflexivas del proyecto de investigación científica De la Tierra al Sol. Historia de los Paisajes del Guadiamar. Este proyecto, que viene desarrollando un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla desde 2007 tiene como protagonista al paisaje que envuelve al río Guadiamar, un pequeño río de escasa notoriedad hasta que saltó a la primera página de los medios en 1998, ya que sobre él se vertieron cantidades fabulosas de lodos tóxicos desde la balsa de las minas de Aznalcóllar poniendo en serio peligro al Parque Nacional de Doñana, Reserva de la Biosfera. El desastre de Aznalcóllar supuso una inflexión radical en el devenir de aquellos parajes ya que la Administración hubo de limpiar el área afectada, adquirió los terrenos y creó el Corredor Verde del Guadiamar. Las extensas plantaciones de nueva arboleda ya van exhibiendo un porte significativo y los senderos y áreas de recreo son cada vez más utilizados por visitantes y deportistas. El cierre de las minas dio paso igualmente a la implantación de industrias claramente relacionadas con la mejora del medio ambiente como son las energías renovables. Abengoa Solar ha desarrollado un ambicioso proyecto empresarial en los terrenos de Casa Quemada con la construcción de la Plataforma Solar Solúcar, que contiene diversas plantas de generación de energía solar destacando las llamadas «de torre» por la monumental presencia que ejercen sobre el paisaje circundante.

Estas transformaciones tan drásticas y veloces sobre el paisaje constituyen el final de un proceso milenario que comenzó cuando los primeros pobladores fueron instalándose por aquellos entornos allá por el 3000 a.C., fundamentalmente para buscar cobre nativo que afloraba naturalmente en las formaciones rocosas de Aznalcóllar. La actividad minera y metalúrgica de la Edad del Cobre continuó con pequeñas interrupciones hasta nuestros días mientras que el valle se iba colonizando en el transcurso del tiempo con pobladores en la Edad del Bronce, Hierro, la época romana, la medieval, moderna y contemporánea. En esta evolución pasamos de pequeños poblados a ciudades tartesias, romanas e islámicas, cortijadas y grandes villas y alquerías. Ese tiempo que las vio crecer, también las vio abandonarse, caer y expoliarse en un proceso implacable, pero la mayoría de estos asentamientos dejaron huella en dos formas, la más importante es que todos estos habitantes fueron usando y transformando el paisaje. Cada uno partía de la herencia anterior y lo iba explotando, modificándolo hasta nuestros días. Otra forma de huella es la de los yacimientos arqueológicos, esas áreas concretas donde descansan los restos donde habitaron nuestros antepasados. Ésa es nuestra herencia.

La Arqueología nos permite realizar una lectura sobre todo este proceso que da sentido al título del proyecto De la Tierra al Sol. Historia de los Paisajes del Guadiamar. Desde las observaciones sobre el terreno -prospecciones pedestres y geofísicas- hemos ido descubriendo sitios arqueológicos de diversas épocas; desde las excavaciones hemos observado las formas de organización del espacio y el estado de conservación de los yacimientos y recogido huesos, cenizas, polen, escorias, etc., de cada época para documentar las costumbres alimenticias y las especies vegetales y animales que se explotaban y que acompañaban a los habitantes. Todo ello y muchas otras observaciones y resultados de análisis nos han permitido ir acercándonos a los paisajes de cada época y cómo han ido transformándose hasta nuestros días.

Un factor fundamental relacionado con la construcción y transformación de los paisajes históricos ha sido la energía que en cada momento ha facilitado el transporte, roturar los campos, calentarse y cocinar, cocer la cerámica y transformar el mineral en metales, extraer el agua para regar, etc. Esta fabulosa aventura de la historia se ha hecho siempre a golpe de músculo humano y animal, pero las innovaciones tecnológicas del uso del viento, el agua, el carbón, los hidrocarburos y ahora el sol aportan mejoras muy significativas. Este relato informativo y educativo se ofrece en el Campus en una exposición sobre el proceso histórico, sobre las tecnologías solares usadas en la Plataforma Solar de Abengoa y con un impactante documental que ilustra toda esta narrativa. La visita se complementa con un recorrido para contemplar las instalaciones de las plantas solares y el «paisaje tecnológico» que ofrecen, un claro ejemplo de turismo industrial.

Fernando Amores
Enrique García Vargas
Universidad de Sevilla

Treinta años del Premio de Pintura

En origen los premios de pintura Focus-Abengoa se remontan al año 1984, fecha desde la cual se han sucedido la nada desdeñable cifra de treinta años. Toda una serie de certámenes que se han sucedido ininterrumpidamente en unas convocatorias centradas anualmente en la idea de un certamen abierto, dirigido a un amplio espectro de artistas tanto españoles como internacionales. Se trataba, por otra parte, de una convocatoria enfocada igualmente hacia jóvenes creadores, en lo que ésta pudiera servir de aliento y promoción de sus obras mediante la exposición y divulgación de éstas a través de un catalogo con las obras anualmente seleccionadas.

Al día de hoy, podemos decir que se trata de un premio que por su alto nivel de excelencia, calidad y pluralismo, que ha procurado mantener a lo largo de todos estos años, es una referencia señera en el mundo del arte, no sólo español, pues, debido a su continuidad y compromiso con el arte es reconocido en la actualidad entre los de mayor prestigio de nuestro país. A lo largo de todas esas convocatorias se han sucedido un amplísimo número de artistas de las más diversas nacionalidades, ajustándose a un amplio espectro de edad, tanto en lo que respecta a jóvenes promesas como también autores de amplio currículum.

Para llevar a efecto estos fines ha sido fundamental la configuración de los jurados, que con un variado criterio han estado integrados por personalidades y autoridades del mundo del arte. Compuestos por críticos, estudiosos y artistas de reconocido prestigio que han expresado sus criterios tanto a la hora de la selección de las obras presentadas como en la designación de las obras premiadas. Precisamente una de las constantes más significativas y exponente de este certamen, ha sido, a parte de la excelencia artística, la idea de calidad y de singularidad, dentro del amplísimo repertorio de la pluralidad de lenguajes de la pintura contemporánea. Teniendo como meta el reconocer los valores creativos que actúan en cada obra: mundos personales, de inventiva, exploración y de efectividad artística que han estado siempre muy presentes a la hora de otorgar anualmente los premios. Cada uno de sus miembros se ha visto comprometido con esta labor, poniendo las miras en la excelencia artística y en premiar obras de alta calidad que luego pasarían a formar parte de la colección de arte contemporáneo de la Fundación Focus-Abengoa.

La misma idea de Premio, con lo que de reconocimiento y galardón supone, es algo que también se ha querido mantener institucionalmente a lo largo de todo este tiempo, incluso más allá de otras posibilidades de adquisición.Con la idea de articular una colección sólida y plural, centrada fundamentalmente en el nivel de calidad de las obras que anualmente concurren y constituyen un consenso de opinión artística.

En esta última edición, en que se cumplen treinta años del Premio de Pintura Focus-Abengoa, éste ha recaído en el artista japonés Teruhiro Ando por su obra: Memorias XII-03; siendo los accésits correspondientes para el pintor cordobés Miguel Gómez Losada con Una historia rusa y la sevillana Marisa Álvarez Gil por su obra Temporal. Deseemos una larga vida al certamen.

Juan Fernández Lacomba
Artista

Nuevas publicaciones


El palacio de Pedro I en los Reales Alcázares de Sevilla

Concepción Rodríguez Moreno. Fundación
Focus-Abengoa y Editorial Universidad de Sevilla, Sevilla, 2015. 539 páginas.

El libro, coeditado por la Fundación Focus-Abengoa y la Editorial Universidad de Sevilla, del que es autora la arquitecta Concepción Rodríguez Moreno, es el resultado de su tesis doctoral galardonada con el Premio a la mejor tesis doctoral sobre un tema relacionado con Sevilla en la edición de 2012 que anualmente desde 1983 convoca la Fundación Focus-Abengoa.

La tesis transformada en libro, tal como recoge el acta del Jurado, “constituye una magnífica síntesis interpretativa, actualizada y novedosa de la arquitectura palatina medieval hispana y, una original lectura del Palacio del rey don Pedro desde el punto de vista funcional, formal, espacial y perceptivo, utilizando como herramientas del análisis los métodos de representación gráfica más actuales”.

Dicha valoración es bastante coincidente con la realizada por la propia autora en la introducción del volumen, de la que sintetizamos lo siguiente: el libro aborda el estudio conjunto de las arquitecturas palatinas medievales hispano-cristianas e hispano-musulmanas, mediante la comparación métrica y tipológica de más de medio centenar de hipótesis gráficas, que le permiten llegar a afirmar que la arquitectura mudéjar está dotada de un lenguaje totalmente autónomo, originando obras arquitectónicas mucho más creativas que las coetáneas andalusíes en las que se inspira. Este análisis general le sirve de base conceptual para abordar con seguridad una novedosa lectura monográfica del palacio del rey don Pedro de los Reales Alcázares de Sevilla, estudiando el proceso creativo de su proyecto arquitectónico y ahondando en el método compositivo que pudo haber seguido el arquitecto medieval para proyectar el que puede considerarse como arquetipo de la arquitectura palaciega medieval cristiana.

El libro tiene como pórtico un magnífico prólogo realizado por el compañero Joaquín Casado de Amezúa, que considero de obligada lectura previa. Debido a que su análisis conceptual difícilmente podría yo igualarlo, me limitaré a reproducir algunas de sus afirmaciones con las que me identifico totalmente: “en el texto aparecen claras notas de una nueva mirada: la del arquitecto. ¡La mirada del arquitecto sobre la arquitectura!”; “frente al usual acercamiento arqueológico, historicista o estético, ligado en tantas ocasiones a descripciones de ‘estilo’, se acerca a las arquitecturas del pasado con las herramientas del Análisis Arquitectónico”; la novedad es “el descubrimiento, redescubrimiento me atrevería a decir, de los valores esenciales de unos edificios que son fundamentalmente espacio, o por mejor decir, arquitectura.”

De lo dicho no debe deducirse que éste sea un libro de un arquitecto para arquitectos. Es sin duda una obra para todos los públicos, de muy fácil lectura, muy bien documentada, que nos hace transitar por la Baja Edad Media a través de la arquitectura palatina, aportándonos esquemas compositivos y tipológicos muy precisos de los edificios, su datación, superficies, orientación, e incluso realizando hipótesis volumétricas que nos transportan a un pasado lejano casi perdido y que nunca fue analizado y valorado conjuntamente, sin establecer fronteras geográficas ni de religión.

Como antecedentes inmediatos del palacio del rey don Pedro en el propio recinto palaciego, Rodríguez Moreno estudia la Reforma cristiana del Patio del Crucero, la del Patio del Yeso y la del Palacio de la Casa de Contratación. Y en la ciudad de Sevilla, la autora centra su atención en el Palacio de don Fadrique en el Convento de Santa Clara, la Casa de doña María Alfonso Coronel en el actual Convento de Santa Inés y, el más cercano en situación, casi coetáneo y que más se perece en su organización espacial, el Palacio de Altamira. También resultan muy reveladores como antecedentes los análisis de los otros palacios de don Pedro: El Palacio de Astudillo en Palencia, el de Tordesillas en Valladolid y el Alcázar Real de Carmona.

Pero sin duda, el palacio de Sevilla construido por este rey culto y enamorado de la arquitectura en el recinto de los Reales Alcázares es el que mejor sintetiza las aportaciones formales y espaciales de los palacios islámicos y cristianos anteriores, transformándolo en símbolo de su poder y referente de la arquitectura palaciega medieval cristiana, llegando a invertir el flujo de influencias estéticas, dado que constituye el modelo compositivo inspirador del posterior palacio nazarí de los Leones de la Alhambra.

El libro analiza el contexto urbano de la ciudad y sus implicaciones visuales aplicando la metodología de Kevin Lynch, llegando a formular una interesante hipótesis de lo que significó el palacio en la composición del paisaje urbano de la Sevilla del siglo XIV. La secuencia espacial lineal entre las puertas del León, la Montería y del Palacio, constituye una valiente y traumática intervención que implica perforar murallas y demoler construcciones almohades preexistentes, para conseguir un eje áulico brillante que supere los accesos en recodo de las organizaciones urbanas musulmanas.

Las hipótesis sobre el palacio original del rey don Pedro, ilustradas con unos magníficos planos del director de la investigación Antonio Almagro, constituyen una auténtica novedad y puesta al día del conocimiento de un monumento que suponíamos muy conocido. El análisis funcional, comparándolo con el coetáneo de Muhammad V de la Alhambra y el minucioso análisis formal, contribuyen de forma decisiva a la comprensión del palacio.

Pero seguramente lo que resultará más atractivo para el lector no especializado sea el novedoso y brillante análisis espacial de la muy fundamentada hipótesis del palacio en tiempos de don Pedro, mediante una cuidada reconstrucción infográfica, sintetizada de forma muy bella en el CD que acompaña a la publicación.

Esta mínima presentación no puede terminar sin felicitar a su autora, al director y tutor de la investigación, a la Fundación Focus-Abengoa y a la Universidad de Sevilla, porque hicieran realidad esta publicación, con el convencimiento de que será un referente imprescindible para el conocimiento actualizado del más importante monumento civil de la ciudad.

Ramón Queiro Filgueira

Arquitecto

Noticias

Premio Internacional de Pintura 2015

Con una obra en acrílico y grafito titulada Las veces difíciles, Lola Berenguer Suárez se ha alzado con el Premio Internacional de Pintura de la Fundación Focus-Abengoa en su edición de 2015. Asimismo, el jurado decidió conceder los accésit de esta edición, con un valor de 6.000 euros cada uno, a Gabriel Grün Yantorno y Jesús Zurita Ruiz, por El traje de Ramas y El contenido de los murmullos, respectivamente.

Un total de 617 obras han concurrido en esta convocatoria del prestigioso galardón, con una dotación económica de 24.000 euros para el ganador, de las que 410 creaciones proceden de España y 122 tienen carácter internacional. De ellas, 33 han sido preseleccionadas para formar parte de la muestra temporal que se podrá visitar los próximos tres meses.

Así, el 21 de diciembre se inaugurará, en las salas de exposiciones temporales del Hospital de los Venerables, la exposición de las Obras seleccionadas en el Premio Internacional de Pintura Focus-Abengoa 2015, que permanecerá abierta al público hasta el 20 de marzo y es de entrada gratuita todos los días. Durante ese tiempo se ofertarán visitas guiadas a la muestra y talleres infantiles con motivo de la misma.

Establecido en 1983, el Premio Internacional de Pintura se ha convertido en uno de los primeros galardones europeos y americanos del mundo de las artes, en un ejemplo más del compromiso de la Fundación Focus-Abengoa con la promoción de la cultura y el fomento de los intercambios de experiencias artísticas más allá de nuestras fronteras. La convocatoria, de temática libre, está abierta a artistas mayores de 18 años procedentes de todo el mundo, quienes pueden participar empleando cualquier técnica pictórica.

El Jurado de esta edición lo han conformado Jaime Brihuega Sierra, Juan Carrete Parrondo, Juan Fernández Lacomba, Guillermo Pérez Villalta, Manuel Sánchez Arcenegui y Juan Suárez Ávila. El mismo estuvo presidido por la directora general de la Fundación Focus-Abengoa, Anabel Morillo León.
V Premio Internacional Alfonso E. Pérez Sánchez Arte del Barroco

La Fundación Focus-Abengoa convocó en este año de 2015 una nueva edición del Premio Internacional Alfonso E. Pérez Sánchez Arte del Barroco creado en 2009 en honor de Alfonso E. Pérez Sánchez, excepcional historiador del arte barroco español e italiano, profesor universitario y director del Museo Nacional del Prado. Con este galardón la Fundación ha pretendido siempre impulsar el estudio e investigación del arte barroco español y sus relaciones con Europa y América.

El Jurado estuvo compuesto por Aurora Egido Martínez, Catedrática de Literatura de la Universidad de Zaragoza, Manuela Mena Marqués, Conservadora Jefe del Departamento de Goya y Pintura del S. XVIII del Museo Nacional del Prado, Benito Navarrete Prieto, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá, Jesús Urrea Fernández, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid y presidido por Anabel Morillo León, directora general de la Fundación Focus-Abengoa. Al igual que en anteriores convocatorias, se recibieron numerosos trabajos dedicados a la cultura del Barroco, sin embargo, el Jurado en su reunión del pasado mes de noviembre, decidió por unanimidad declarar desierto dicho galardón.
Premios de perfeccionamiento profesional

Hasta el próximo 10 de enero los empleados que lo deseen podrán presentar su solicitud a los Premios por los resultados obtenidos de la participación en programas o cursos de perfeccionamiento profesional. Se establecen un total de 20 reconocimientos, dotado cada uno de ellos con 600 euros, a los que podrán optar aquellos trabajadores que durante 2015 hayan participado en alguno de los cursos o programas de formación promovidos por Abengoa o sus Sociedades Filiales.

El impreso de solicitud, que será facilitado por la Dirección de Recursos Humanos de Abengoa, deberá dirigirse al Patronato de la Fundación Focus-Abengoa, con domicilio en Plaza de los Venerables, 8, 41004 – Sevilla (España). Junto al impreso, los aspirantes han de incluir declaración jurada de los cursos en que hayan participado y una breve memoria expositiva de los resultados obtenidos en ellos, destacando expresamente la incidencia sobre su labor profesional. Asimismo, podrán indicar su participación en otras actividades formativas distintas a los programas o cursos de perfeccionamiento.

El Patronato de la Fundación, previa deliberación de un Jurado designado por el mismo, resolverá sobre la concesión de los Premios antes del 31 de marzo de 2016, pudiendo declarar desiertos todos o algunos de ellos.

La información completa sobre la convocatoria puede consultarse en la web de la Fundación Focus-Abengoa.